Una cuerda de la desbrozadora que se ha quedado dura de un día para otro, o después de que la máquina pasara una temporada tumbada de lado en el cobertizo, normalmente no significa que el motor esté gripado. Un agarrotamiento real - un pistón soldado a la pared del cilindro por falta de lubricación o por sobrecalentamiento - es, de hecho, una de las causas menos frecuentes de que la cuerda esté dura. Hay otras cuatro cosas que lo provocan mucho más a menudo, y cada una tiene su propia solución.
Antes de nada: deja de intentar forzar el tirón. Un tirón brusco contra un bloqueo hidráulico, un cabezal atascado o un eje doblado puede romper la cuerda, dañar los trinquetes del retroceso o doblar el cigüeñal - convirtiendo una reparación de cinco minutos en una factura de taller de verdad.
Paso 1: descarta o confirma el motor
Esta única prueba te dice más que cualquier otra cosa, y solo lleva dos minutos.
- Desconecta el cable de la bujía y luego desenrosca la bujía con una llave de bujías (normalmente de 16 mm o 21 mm entre caras, según el modelo).
- Tira de la cuerda de arranque.
- Observa qué pasa.
| Lo que notas sin la bujía | Qué significa |
|---|---|
| La cuerda tira suave y libre, con resistencia uniforme todo el recorrido | El motor está bien - el problema está más adelante (cabezal, embrague o el propio retroceso) |
| La cuerda sigue bloqueada o muy dura | El propio mecanismo de retroceso está trabado, no el motor |
| La cuerda se para en seco siempre exactamente en el mismo punto | Agarrotamiento mecánico real o cigüeñal doblado - queda fuera del alcance de este artículo |
| Sale un chorro de combustible o niebla aceitosa por el orificio de la bujía al tirar | Bloqueo hidráulico - había líquido acumulado en el cilindro |
Si el tirón sin bujía sale suave, el motor nunca fue el problema - pasa directamente al Paso 3.
Paso 2: bloqueo hidráulico (combustible o aceite en el cilindro)
Los motores de dos tiempos tienen una lumbrera entre el cárter y el cilindro, y en algunos modelos el combustible o el aceite pueden migrar hasta la cámara de combustión si la máquina se guarda de lado, boca abajo, o si el flotador del carburador tiene fugas. El líquido no se comprime como lo hace la mezcla aire-combustible, así que el pistón choca contra él a mitad de recorrido y la cuerda se queda completamente rígida.
Cómo solucionarlo:
- Quita la bujía como se ha explicado antes.
- Gira la máquina de forma que el orificio de la bujía apunte hacia abajo y tira de la cuerda de 6 a 8 veces para expulsar el líquido - apártate, porque saldrá proyectado.
- Seca bien la bujía (o pon una de repuesto) y comprueba que el electrodo no esté sucio o mojado de aceite.
- Vuelve a montar la bujía, apriétala a unos 12-15 Nm (o a mano firme más un cuarto de vuelta si no tienes llave dinamométrica), e intenta un arranque normal.
Nunca tires fuerte de la cuerda con la bujía puesta si sospechas de un bloqueo hidráulico - el líquido incompresible transmite toda la fuerza del tirón directamente a la biela y al bulón del cigüeñal.
Si esto pasa repetidamente en la misma máquina, revisa el respiradero del depósito de combustible y el nivel del flotador del carburador - un carburador que se inunda seguirá rellenando el cilindro entre usos.
Paso 3: un cabezal de corte atascado o enredado
Con la bujía ya montada pero antes de volver a arrancar, revisa la parte de trabajo. Hierba o zarza enrollada con fuerza en el eje justo encima del cabezal, una cuchilla doblada que roza el protector, o tierra compactada en la caja de engranajes añaden fricción mecánica que se transmite hacia arriba por el eje de transmisión hasta el cigüeñal - y de ahí directamente al retroceso.
Comprueba:
- Quita la cuchilla o el cabezal de hilo e inspecciona el eje en busca de vegetación enrollada, sobre todo en modelos con eje rígido en lugar de eje flexible con funda.
- Gira el eje de salida a mano (con el cabezal desmontado) - debería girar con una resistencia ligera y uniforme por la grasa de la caja de engranajes, sin agarrotarse ni engancharse.
- Revisa el nivel y el estado del aceite de la caja de engranajes si la máquina tiene tapón de llenado desmontable; una grasa seca o contaminada aumenta la fricción de forma notable.
La solución: retira el material enrollado, endereza o sustituye una cuchilla doblada, y rellena la grasa de la caja de engranajes si han pasado más de 25-30 horas desde la última revisión - la mayoría de cajas de engranajes solo llevan 5-10 g de grasa y se quedan secas antes de lo que muchos propietarios esperan.
Paso 4: el embrague se queda enganchado contra el atasco
Las zapatas del embrague centrífugo deben desengancharse por completo al ralentí y a bajas revoluciones de arranque, dejando libre el eje de transmisión respecto al cigüeñal mientras tiras de la cuerda. Si las zapatas del embrague están apelmazadas con grasa vieja, corroídas, o el muelle de retorno se ha debilitado, pueden quedarse parcialmente engranadas incluso por debajo del ralentí normal (típicamente entre 2.600 y 3.200 rpm para el embrague en la mayoría de desbrozadoras). Si además el cabezal está atascado, esa carga se transmite directamente a través del embrague pegado hasta el cigüeñal y la cuerda.
Señales de que es el embrague y no solo el cabezal:
- El cabezal gira libremente a mano con el tambor del embrague desmontado, pero la cuerda sigue dura con el tambor montado.
- El tambor del embrague no gira libremente al moverlo a mano con el motor parado - debería rotar independientemente del cigüeñal en reposo.
- La máquina ha funcionado con ruido irregular o ha olido a quemado cerca de la campana del embrague últimamente.
La solución: en la mayoría de máquinas es simplemente sustituir las zapatas y el muelle del embrague, pero en algunos modelos implica abrir el cárter o la campana del embrague - si no te ves capaz de desmontar la tapa del embrague con confianza, merece la pena llevarla al taller en lugar de forzarla.
Paso 5: el propio arrancador de retroceso está trabado
Si el motor giró con soltura sin la bujía en el Paso 1, pero la máquina montada sigue dura, el fallo está en la propia carcasa del retroceso, no en el motor ni en la transmisión.
Causas habituales, de más barata a más cara:
- Cuerda seca o deshilachada - una cuerda (normalmente de nylon de 3,0-3,5 mm) que ha perdido su recubrimiento roza contra el ojal de la carcasa. Sácala por completo e inspecciónala en busca de deshilachados o zonas aplanadas.
- Muelle de retroceso débil o descolocado - el muelle plano en espiral dentro de la polea puede saltar de su asiento tras una reparación de cuerda rota, y trabarse al enrollarse.
- Trinquetes desgastados o sucios - los trinquetes con resorte que agarran el volante pueden quedarse salidos o engancharse si están cargados de grasa vieja y suciedad, añadiendo fricción en cada tirón en lugar de engranar limpiamente.
- Desgaste del casquillo - el casquillo central de la polea desgastado de forma ovalada hace que la polea se desalinee y roce contra la carcasa.
Un desmontaje completo del retroceso implica un muelle enrollado bajo tensión y es realmente uno de los pocos trabajos de la desbrozadora que merece la pena fotografiar antes de empezar, para poder ver cómo está guiada la cuerda y cuántas vueltas de pretensión lleva el muelle.
Cuándo acudir al taller
- La prueba sin bujía muestra que el propio motor se para en seco siempre en el mismo punto (posible agarrotamiento o cigüeñal doblado).
- El tambor del embrague no gira libremente a mano con el motor parado, y las zapatas se ven vidriadas o el muelle está claramente débil.
- Has desmontado la tapa del retroceso y el muelle ha saltado de su asiento o se ve deformado - retensarlo mal puede hacer que la polea salga disparada bajo carga.
- El bloqueo hidráulico se repite después de solucionarlo más de una vez, lo que apunta a un flotador de carburador inundándose que necesita un ajuste correcto.
Resumen rápido
- Quita la bujía antes de hacer nada más - te dice en menos de dos minutos si es el motor o algo posterior.
- Un chorro o niebla por el orificio de la bujía significa bloqueo hidráulico, no agarrotamiento - solucionalo, no lo fuerces.
- Con el cabezal desmontado, gira el eje a mano - si se agarrota o engancha, apunta a la caja de engranajes o a un eje enredado.
- El tambor del embrague debería girar libremente en reposo - si no, ese es tu problema de tirón duro, no el retroceso.
- Nunca fuerces un tirón duro más allá de dos o tres intentos firmes sin saber cuál de estas causas es la responsable.