Que el hilo no salga no suele ser señal de que el cabezal esté roto: casi siempre es algo atascado, mal bobinado o desgastado justo lo suficiente como para impedir que el mecanismo haga su trabajo. Esta es una guía de diagnóstico de averías centrada específicamente en problemas de alimentación; si solo necesitas saber cómo desmontar y rebobinar una bobina desde cero, consulta nuestra guía sobre cómo cambiar el hilo.
Seguridad ante todo. Detén siempre el motor, deja que el cabezal se pare por completo y desconecta el cable de la bujía (o retira la batería en los modelos a batería) antes de abrir cualquier cabezal de la desbrozadora. Nunca intentes despejar o hacer avanzar el hilo con el motor en marcha y las manos cerca del cabezal.
Diagnostícalo rápido
| Síntoma | Causa más probable | Comprueba primero |
|---|---|---|
| El hilo no se mueve en absoluto, la bobina se siente completamente bloqueada | Hilo soldado dentro de la bobina | Abre el cabezal, busca hilo fundido/brillante |
| El hilo avanza un poco y vuelve a atascarse | Hilo enrollado cruzado sobre sí mismo | Desenrolla y rebobina limpiamente |
| El pomo de bump se siente suelto o blando, no libera nada | Dientes de enganche del pomo de bump desgastados | Inspecciona los dientes del pomo y las muescas de la bobina |
| La bobina no vuelve a subir tras un golpe | Muelle de alimentación débil o roto | Compara la longitud/tensión del muelle con uno nuevo |
| El hilo sale y se retrae al instante, o no se mantiene | Enrollado en el sentido equivocado para la rotación del cabezal | Comprueba la flecha/marca en la base de la bobina |
| Sensación de rozamiento o de arenilla al girar la bobina a mano | Hierba, tierra o gravilla acumulada dentro de la carcasa | Desmonta y limpia la cavidad del cabezal |
| El hilo se rompe corto en lugar de avanzar | Hilo reseco o quebradizo por la edad/los rayos UV | Flexiona un tramo de prueba; sustitúyelo si se agrieta |
| El cabezal de avance automático no hace nada ni siquiera con hilo nuevo | Mecanismo interno de peso/embrague averiado | Inspecciona o sustituye el cartucho de la bobina |
Repasa esta lista más o menos en orden: el hilo soldado y el bobinado incorrecto causan la gran mayoría de las quejas de “no avanza”, y ambos se solucionan gratis.
1. Hilo soldado dentro de la bobina
El hilo de nailon se reblandece bien por debajo de su punto de fusión, y dentro de una bobina se acumula suficiente calor por fricción —especialmente en días calurosos, con corte denso, o con un cabezal que ha estado funcionando con poco hilo— como para fundir entre sí vueltas adyacentes. Una vez fundido, el hilo no puede desenrollarse aunque el mecanismo en sí esté bien.
Cómo comprobarlo:
- Retira la tapa de la bobina (normalmente un cuarto de vuelta o dos pestañas de liberación, y ocasionalmente un tornillo central).
- Saca la bobina y observa el hilo enrollado en busca de zonas brillantes y vidriosas, o vueltas pegadas entre sí en lugar de formar bucles sueltos y separados.
- Intenta despegar unos centímetros de hilo a mano: el hilo soldado se resistirá o se romperá en lugar de desenrollarse suavemente.
La solución: desenrolla toda la bobina, descarta cualquier tramo que muestre fusión o zonas planas/vidriosas (está debilitado incluso donde no se ha soldado del todo) y rebobina con hilo nuevo del diámetro correcto para tu cabezal. Si esto sigue ocurriendo en la misma máquina, suele ser señal de que el cabezal está funcionando demasiado caliente por cortar material denso durante ratos largos sin pausa, o de que estás usando un hilo más grueso de lo que el cabezal admite; consulta tu manual para conocer el diámetro máximo de hilo (habitualmente 2,0-2,7 mm en cabezales domésticos, hasta 3,0 mm en unidades semiprofesionales más robustas).
2. Hilo enrollado demasiado apretado o cruzado
Incluso un hilo en perfecto estado no se liberará si se ha bobinado de forma desigual. Las vueltas superpuestas se aprietan entre sí bajo la carga centrífuga, y la bobina se bloquea efectivamente aunque nada esté roto.
Señales: la bobina gira libremente a mano sin hilo cargado, pero vuelve a atascarse en cuanto la rebobinas; se ven vueltas cruzándose entre sí en lugar de formar capas planas y ordenadas.
La solución:
- Desenrolla completamente el hilo de la bobina.
- Rebobina en el sentido marcado en la bobina (normalmente una flecha o un moldeado que indica “enrollar así”) manteniendo la tensión uniforme y cada vuelta plana contra la anterior; no dejes que las vueltas se crucen o se amontonen a un lado.
- Deja libres los últimos 10-15 cm y engánchalos en la muesca de retención antes de volver a montar, para que no se desenrolle mientras encajas la bobina en la carcasa.
- No la llenes en exceso: la mayoría de las bobinas tienen una línea de llenado o una longitud recomendada (habitualmente 4-8 m por mitad de bobina según el tamaño del cabezal); llenarla en exceso es una de las causas más comunes de atasco.
3. Sentido de bobinado incorrecto
Todo cabezal de bump feed o de avance automático está diseñado para desenrollarse en un único sentido de rotación, que coincide con el sentido en que gira el cabezal. Un hilo enrollado en el sentido contrario se apretará más con cada golpe en lugar de liberarse, o saldrá disparado de golpe de la bobina.
Comprueba: busca una pequeña flecha moldeada o una marca “L”/“R” en la bobina o en la carcasa. Si tu cabezal tiene dos salidas de hilo (cabezales de doble hilo), cada lado de la bobina suele enrollarse en sentido espejado; no enrolles ambos lados igual.
La solución: desenrolla y vuelve a hacerlo siguiendo el sentido marcado. Si no hay ninguna marca visible, enrolla de forma que el hilo salga por la parte exterior de la bobina en el mismo sentido en que gira el cabezal visto desde abajo con el motor en marcha (compruébalo brevemente y con seguridad, o consulta tu manual).
4. Pomo de bump gastado
La función del pomo de bump es dejar que la bobina baje ligeramente contra la tensión del muelle, desenganchar sus dientes de retención durante una fracción de segundo y dejar que la fuerza centrífuga saque una longitud determinada de hilo antes de volver a engancharse. Unos dientes gastados o redondeados en el pomo o en las muescas correspondientes de la bobina hacen que ese desenganche nunca llegue a producirse del todo.
Señales de que es el pomo:
- El pomo se hunde con muy poca resistencia y sin un “clic” claro al liberarse.
- El hilo avanza de forma inconsistente: a veces sale un poco, muchas veces no sale nada, incluso con hilo nuevo y bien bobinado.
- Redondeo o desgaste visible en los dientes donde el pomo encaja con la bobina.
La solución: el pomo de bump es una pieza económica (normalmente 3-8 €) y rara vez merece la pena intentar repararla; sustitúyela como unidad completa. Asegúrate de que el recambio coincide con el paso de rosca y el patrón de dientes de tu cabezal; los pomos universales varían entre marcas incluso cuando el diámetro del cabezal parece el mismo.
5. Muelle de alimentación roto o débil
El muelle situado bajo la bobina cumple dos funciones: mantiene la bobina levantada contra la carcasa para que los dientes de retención permanezcan engranados durante el corte normal, y empuja la bobina de vuelta a esa posición engranada después de cada golpe. Un muelle que ha perdido tensión, o que tiene una espira rota, deja la bobina demasiado baja (alimentando hilo de forma constante y errática) o demasiado alta (sin liberar nunca nada).
Señales:
- La bobina se siente suelta o hace ruido al sacar el conjunto.
- Comparado lado a lado con un muelle nuevo, el viejo es visiblemente más corto o las espiras están más juntas.
- El hilo no avanza en absoluto, o avanza en exceso y se desenrolla solo durante el corte.
La solución: los muelles son baratos (normalmente 2-6 €) y no hay ninguna forma fiable de “estirar” uno de vuelta a su medida original; sustitúyelo. Asiéntalo correctamente sobre el eje o el poste de retención antes de volver a montar la bobina; un muelle que quede torcido desviará la bobina del centro y provocará de nuevo los mismos síntomas.
6. Suciedad acumulada dentro del cabezal
La hierba, la tierra y la gravilla fina se cuelan a través de la junta de la carcasa a lo largo de una temporada de uso, especialmente en terreno húmedo o muy crecido, y se acumulan alrededor de la bobina y el muelle. Esto genera suficiente fricción y obstrucción física como para impedir que la bobina se mueva libremente aunque el hilo, el pomo y el muelle estén bien.
La solución:
- Desmonta el cabezal por completo: bobina, muelle y pomo fuera.
- Limpia la cavidad de la carcasa con un cepillo rígido y, si está muy compactada, con aire comprimido o un enjuague (seca bien antes de volver a montar si usas agua).
- Revisa los dientes de retención de la carcasa por si tienen gravilla acumulada y límpialos uno a uno; este suele ser el punto real del fallo, no los dientes de la bobina.
- Vuelve a montar en seco, no engrases el mecanismo: la grasa atrae aquí más suciedad de la fricción que evita.
7. Hilo reseco o quebradizo
El hilo de la desbrozadora se degrada con la edad y la exposición a los rayos UV incluso guardado sin usar: pierde flexibilidad, desarrolla pequeñas grietas superficiales y se rompe en tramos cortos en lugar de salir con normalidad, lo que puede parecer un fallo de alimentación cuando en realidad es el propio hilo.
Comprueba: flexiona con fuerza un tramo de hilo entre los dedos. El hilo en buen estado se dobla y recupera su forma; el hilo degradado muestra líneas de tensión blancas o grietas y se rompe limpiamente en lugar de doblarse.
La solución: deséchalo y rebobina con hilo nuevo. Guarda el hilo de repuesto en interior, lejos del sol directo, y a ser posible en una bolsa cerrada; el hilo guardado en un cobertizo o garaje caluroso durante un par de temporadas se reseca notablemente más rápido que el guardado en un lugar fresco y oscuro.
Cabezales de avance automático y semiautomático: qué cambia
Los cabezales de avance automático incorporan un mecanismo interno —normalmente un brazo con peso o un pequeño embrague centrífugo— que libera una longitud medida de hilo automáticamente a medida que bajan las revoluciones del motor, sin necesidad de dar golpes. Las comprobaciones anteriores sobre hilo soldado, sentido de bobinado y suciedad siguen aplicando primero, ya que también causan la gran mayoría de los fallos de alimentación en estos cabezales. Si el hilo está bien bobinado y limpio pero el cabezal sigue sin alimentar, es probable que el brazo de peso interno o su pivote se haya roto o agarrotado; esto no es algo que deba forzarse repetidamente, y la solución habitual es sustituir el cartucho de la bobina en lugar de intentar conseguir la pieza interna individual.
Lista de comprobación rápida
- Detén el motor, desconecta el cable de la bujía o la batería, y deja que el cabezal se enfríe antes de abrirlo.
- Saca la bobina y busca primero hilo soldado o cruzado; esto cubre la mayoría de los casos.
- Confirma el sentido de bobinado con la marca de la bobina, y rebobina limpiamente si tienes dudas.
- Revisa los dientes del pomo de bump y compara el muelle con uno nuevo si el pomo se siente blando o poco reactivo.
- Limpia toda la suciedad acumulada en la carcasa y en los dientes de retención mientras está desmontado.
- Haz la prueba de flexión con el hilo viejo y sustitúyelo si está quebradizo, sin importar cuánta longitud quede en la bobina.
Cuándo llamar a un distribuidor
Todo lo anterior es un trabajo de bricolaje sencillo con el cabezal desmontado y sin más herramientas especiales que un destornillador y quizá unos alicates. El único caso en que esto se convierte en un trabajo para el distribuidor es si los dientes de retención internos de la carcasa están agrietados o desgastados, las estrías de arrastre de la bobina están redondeadas, o el recambio de un cartucho de avance automático no se vende por separado para tu modelo; en esos casos estás comparando el precio de un cabezal nuevo con el de una reparación, y dado que los cabezales suelen ser económicos, sustituirlo suele ser la opción más sensata una vez que el problema va más allá del muelle, el pomo y el hilo.