Una pera de cebado que no se llena es una de las causas más habituales de que una desbrozadora se niegue a arrancar, y también una de las averías más rápidas de diagnosticar bien si sigues el circuito de combustible en orden en lugar de ir probando a ciegas.
Qué hace realmente la pera de cebado
La pera se sitúa entre el depósito y el carburador, normalmente montada en el cuerpo del carburador o en un alojamiento sobre el depósito. Cada pulsación expulsa aire a través de una válvula unidireccional y aspira combustible desde el depósito en la carrera de retorno, purgando el aire de la línea y precargando la cámara de combustible del carburador para que el motor arranque antes al tirar de la cuerda. Para que esto funcione, todo el circuito —toma del depósito, filtro, línea de suministro, pera y las válvulas antirretorno a ambos lados— tiene que sellar bien. Con una fuga o una obstrucción en cualquier punto de esa cadena, la pera o bien no retiene presión (se queda blanda, se hunde al instante) o bien no mueve combustible (se llena solo de aire, sin combustible visible en el retorno).
Antes de empezar: trabaja con el motor frío, al aire libre o en un sitio ventilado, lejos de cualquier fuente de ignición. Ten un trapo a mano para el combustible derramado y no fumes ni trabajes cerca de una llama abierta mientras los tubos estén desconectados.
Los cuatro sospechosos habituales
| Causa | Qué verás | Frecuencia |
|---|---|---|
| Pera de cebado agrietada o deteriorada | Se nota blanda, no mantiene la forma, a veces con grieta visible | Muy habitual |
| Retorno obstruido o doblado | La pera se queda blanda, sin movimiento de combustible visible en el tramo transparente | Habitual |
| Entrada de aire en un racor o pasamuros | La pera se llena parcialmente pero nunca acaba de coger firmeza | Habitual |
| Filtro de combustible obstruido (dentro del depósito) | La pera se llena de aire pero pasa poco o nada de combustible | Habitual, sobre todo con combustible viejo |
Paso 1: observa antes de empezar a desmontar piezas
- Comprueba que el depósito tiene combustible, correctamente mezclado si es de 2 tiempos, y que no es combustible viejo que lleva meses guardado (el combustible envejecido barniza y obstruye los filtros mucho más rápido que el fresco).
- Con el tapón del depósito puesto y la máquina en posición horizontal, presiona la pera 6-8 veces a un ritmo constante y obsérvala con atención entre pulsación y pulsación.
- Fíjate exactamente en qué pasa: ¿se queda blanda y esponjosa todo el rato?, ¿se llena hasta la mitad y se para?, ¿o se llena y coge firmeza pero luego se va hundiendo poco a poco en unos segundos?
- Si la pera o el tubo cercano son transparentes o translúcidos, busca movimiento real de combustible: un cebado sano hace subir combustible visible hasta la pera y el tubo en las primeras pulsaciones.
Cada uno de estos patrones apunta a algo distinto, así que compara lo que has visto con los apartados de abajo en lugar de cambiar piezas al azar.
Pera de cebado agrietada o deteriorada
Esta es la causa más habitual con diferencia, sobre todo en máquinas de más de un par de años o guardadas a pleno sol. La pera es de goma o silicona de paredes finas por diseño, para que flexione con facilidad, y esa misma delgadez es justo el motivo por el que suele ser la primera pieza en fallar: por exposición a los rayos UV, ciclos de calor y la simple flexión repetida.
Cómo comprobarlo:
- Busca grietas visibles, sobre todo en la base donde la pera encaja en su alojamiento, o por toda la superficie de la cúpula.
- Apriétala despacio y fíjate si sale aire o combustible pulverizado por una grieta que a simple vista casi no se ve.
- Una pera que se ha quedado rígida, turbia o notablemente más dura que una nueva está a punto de fallar aunque no tenga ninguna grieta visible.
La solución:
- Fíjate en cómo encaja la pera vieja: algunas salen de un alojamiento rebajado, otras están sujetas por un pequeño anillo de retención.
- Retira la pera vieja y limpia cualquier resto de suciedad del asiento del alojamiento.
- Coloca la pera nueva, presionándola de forma uniforme por todo el contorno para que quede a ras, sin huecos ni bordes levantados.
- Ceba y comprueba que coge firmeza y la mantiene entre pulsaciones antes de volver a montar la tapa del filtro de aire.
Retorno obstruido o doblado
Algunos modelos hacen pasar el combustible por la pera y de vuelta al depósito en parte de la carrera de cebado, mediante un tubo de retorno específico. Si ese tubo está doblado, pillado bajo una tapa, u obstruido por dentro, la pera no tiene adónde mandar el aire purgado o el combustible sobrante, así que se queda blanda por muchas veces que la presiones.
Cómo comprobarlo:
- Sigue el tubo de retorno desde la pera o el carburador hasta el depósito, buscando un doblez en una curva cerrada o un punto de pinzamiento donde quede atrapado bajo una tapa o soporte.
- Desconéctalo por el extremo del depósito (con el depósito tapado o taponado para limitar el derrame) y sopla suavemente por él: debería dejar pasar el aire sin ninguna resistencia.
- Comprueba que el tubo no se ha colapsado por dentro aunque por fuera parezca estar bien; el tubo de combustible viejo puede ablandarse y cerrarse por pinzamiento sin ningún indicio externo.
La solución: reencamina un tubo doblado para dejarlo libre de lo que lo pinza, o cambia el tubo si está colapsado, endurecido o agrietado por dentro. Colócalo exactamente igual que estaba, alejado de bordes afilados o tapas que se cierren sobre él.
Entrada de aire en un racor o pasamuros
Si la pera se llena parcialmente pero nunca acaba de coger firmeza, o coge firmeza un momento y luego se hunde, lo más probable es que esté entrando aire por una conexión suelta o deteriorada, en lugar de que el combustible se esté sellando correctamente en el circuito.
Dónde comprobar, en este orden:
- Donde el tubo de suministro encaja en el racor del carburador: un tubo estirado o que no está completamente encajado deja entrar aire por la unión.
- Donde el tubo atraviesa el pasamuros del depósito: un pasamuros endurecido o encogido pierde el sellado alrededor del tubo.
- El propio sellado de la base de la pera contra su alojamiento, si es una pieza independiente de la pera.
- Cualquier racor pequeño adicional, codo o pieza en T de la línea, en máquinas con circuito de retorno.
La solución: encaja bien a fondo los racores sueltos, y cambia cualquier tubo, pasamuros o racor que esté visiblemente endurecido, estirado o agrietado. Un poco de grasa apta para combustible en un pasamuros rígido puede ayudar a que asiente bien al volver a montarlo, pero no confíes solo en la grasa para sellar una pieza que ya está realmente deteriorada: cámbiala.
Filtro de combustible obstruido
El filtro está dentro del depósito, en el extremo de la línea de toma, y es la pieza más afectada por el combustible viejo o sucio. Un filtro obstruido deja que la pera aspire aire con facilidad (porque el aire pasa por la suciedad más fácilmente que el combustible), pero le priva de combustible real, así que verás que la pera se llena sobre todo de aire y con poco o ningún movimiento visible de combustible.
Cómo comprobarlo:
- Vacía el depósito, o extrae lo que quede con un sifón, en un recipiente adecuado.
- Saca la línea de toma y el filtro por la boca de llenado con ayuda de un gancho de alambre doblado o similar.
- Revisa el filtro por si tiene decoloración, la malla obstruida o un tacto arenoso: un filtro sano conserva un color cercano al original y deja pasar el combustible con facilidad al mojarlo en combustible fresco y apretarlo.
La solución: cambia el filtro en lugar de intentar limpiarlo; es una pieza barata y limpiarlo rara vez recupera el caudal completo a través de la malla fina. Ya que tienes el depósito abierto, aprovecha para eliminar cualquier sedimento o resto de combustible viejo y rellenarlo con combustible fresco y correctamente mezclado.
Cuándo acudir a un taller
Si ya has cambiado la pera, revisado los tubos y el pasamuros, y montado un filtro nuevo, y la pera sigue sin mantener un cebado firme, lo más probable es que el fallo esté dentro del propio carburador: una válvula antirretorno desgastada o dañada que no sella entre pulsaciones. Eso es un trabajo de reconstrucción o sustitución del carburador, y conviene dejarlo en manos de un taller si nunca has desmontado el carburador de un motor pequeño, porque una zona de válvulas mal montada genera nuevas averías encima de la original.
Resumen rápido
- Observa qué hace realmente la pera —se queda blanda, se llena a medias o coge firmeza y luego se hunde— antes de cambiar nada.
- Una pera agrietada y un filtro obstruido son las dos causas más habituales, y ambas son reparaciones baratas y rápidas.
- Sigue el tubo de retorno buscando dobleces o colapso interno si la pera no tiene por dónde purgar el aire.
- Revisa cada racor y el pasamuros del depósito si la pera se llena parcialmente pero no coge firmeza.
- Si pera, tubos y filtro están bien, la válvula antirretorno del carburador es el siguiente sospechoso, y ahí ya entramos en terreno de taller para la mayoría de propietarios.